Mata Mua, la obra de Paul Gauguin que el gobierno ha alquilado a la baronesa Thyssen
PAULA MANSO
SEVILLA
| Carmen Cervera, Miquel Iceta y Borja Thyssen en la firma del contrato / EL PAIS |
Ha sido este pasado 9 de febrero cuando Miquel Iceta junto con Carmen Cervera y Borja Thyssen han firmado el contrato de arrendamiento en el que la baronesa alquila su colección privada al gobierno español por un valor anual de seis con cinco millones de euros durante 15 años, en los que el gobierno pagará un total de 97 con cinco millones de euros.
Desde una de las pinacotecas más importantes del mundo duermen obras con un valor económico y simbólico incalculable. El Museo Thyssen de Madrid acoge a nuevos huéspedes en sus paredes. El ministro de cultura y deporte, la Baronesa y el Barón Thyssen han conseguido cerrar el acuerdo que llevan casi dos décadas negociando para que obras de artistas como Monet, Lautrec o Gauguin, pertenecientes a las Vanguardias del siglo XX, puedan ser vistas por los ciudadanos de todas partes del mundo en la capital española.
El contrato acoge a 330 obras de las que ya están expuestas 179, protegidas por el Estado por 1.700 millones de dólares. Dentro de estas obras se encuentra el cuadro de Mata Mua o Érase una vez, de Paul Gauguin, probablemente una de las pinturas más importantes del artista donde refleja en estado puro su primitivismo.
En el acto celebrado en el Palacio de Villahermosa, sede del museo Thyssen, se ha procedido a la firma por las tres partes. La baronesa Thyssen ha recordado no solo al actual ministro de cultura si no a todos aquellos que durante los últimos 20 años han mantenido el diálogo.
¿Por qué ha sido tan importante MATA MUA para el contrato?
Antes de nada vamos a explicar quién es Gauguin y es que es uno de los máximos pintores vanguardistas obsesionado con el primitivismo y con narrar a través de sus obras la historia de los pueblos indígenas. A pesar de que cuando llegó en 1891 a Papeete, se encontró una colonia civilizada y sin ningún rasgo indígena, él consiguió plasmar la cultura de Tahití de forma idealizada e inventada y fusionar personajes con trajes primitivos de una época que ya no correspondía con los tiempos con la forma tan particular de usar los colores tan expresionista. El cuadro Mata Mua es uno de sus máximos éxitos que a pesar de haber sido rechazado su arte en el siglo XIX por ser demasiado “vanguardista”, hoy día recoge perfectamente la esencia del primitivismo que pocos pintores han conseguido lograr.
| Carmen Cervera con el cuadro Érase una vez |
Finalmente consiguió llegar a tiempo para la firma del contrato y ser la obra de honor de la exposición ocupando el sitio más importante de las salas donde se van a exponer todas estas obras.
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